Confesiones desde la abstinencia

Confesiones desde la abstinencia

miércoles, 29 de julio de 2015

SEGUNDA SEMANA: MIERCOLES

Salvo muchísima hambre todo el día, la parte física, mas o menos controlada. 

Me levanté temprano, como viene siendo habitual, y me fui a nadar. He estado casi una hora sin saber lo que es pisar suelo. Mientras nado, voy pensando en qué voy a hacer durante el día, los frentes que tengo abiertos, estrategias para no recaer, como me siento, etc etc. Me es útil pensar debajo del agua , mucho mas que con influencias del exterior. 

He estado toda la mañana en la playa estudiando y pegándome viajes de cala a cala. Me gusta este tipo de soledad. 

Cansancio físico, algo. Hambre, mucha. Tengo que frenar los impulsos de comer sin más. Voy a fruta, zumos, agua, les estoy cogiendo manía, me apetece un bocata de jamón con tomate y ajo y una cerveza todo lo fría que pueda permitirse. 

Esta tarde, algo apática, pero creo que es del calor. Aquí sigue haciendo un calor que aplatana hasta al mas activo. He cogido los bártulos y a la terraza a ver los barquitos borrosos ( si, he vuelto a dejarme las gafas no me acuerdo dónde) . He hecho como la que estudia, porque lo que es estudiar, estudiar, como que no mucho. Veo que si sigo con este ritmo lento, no llego, asi que tendré que mentalizarme que esto es lo que hay, haga calor, esté el gorila, o tenga hambre. 

Tarde nuevamente de cuidadora. Tengo que tomar algunas decisiones, pero no es el momento ahora mismo, así que cuidadora pura y dura. Fin del pensamiento al respecto. No quiero ni necesito líos ahora. 

Todos estos retazos de un día que ha pasado sin llamar mucho la atención, pues no me han provocado las ganas de fumar en plan brutal, ni he sentido la necesidad imperiosa, ni nada de nada. Tranquilidad , algo sin gracia, insulso, anodino, sin estímulos y sin retos. Plano, en resumen. 
Espero que todos los días no sean así... Vaya aburrimiento. 

HOY NO , sin pena ni gloria. 






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